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domingo, 19 de junio de 2016

Segovia - Cándido, Mesonero mayor de Castilla

Candido, Mesonero Mayor de Castilla

          Eran las últimas décadas del siglo XIX, la histórica ciudad de Segovia hoy Patrimonio de la Humanidad, que había conocido aquellos lejanos días de riqueza motivada por su agricultura, su ganadería y en especial por su industria lanera, aquellos paños que llevaban su nombre por toda Europa, aquella jornada que vio coronarse Reina a la figura señera de la Infanta Isabel La Católica como Reina de Castilla en su Plaza Mayor, aquella Boda Real de Felipe II en el Patio de Armas de su Alcázar, vive en esos días los momentos más bajos de su historia tras la decadencia y despoblamiento de la ciudad.
La esperanza se centraba en la construcción del Ferrocarril que la uniera con la Villa de la Corte y que así, esta pequeña ciudad, apenas conocida en España e ignorada internacionalmente, fuese visitada por un gran número de gentes.
Corría el año 1884 y por fin llegó a Segovia tan anhelado acontecimiento: se hizo un gran esfuerzo, se levantaron Posadas, Aposentos, Hornos, Figones, Casas de vinos y comidas y Mesones, y entre los que bajo las bimilenarias piedras del Acueducto que nos legara Roma, se abrió este, único que queda de todos aquellos, instalado en una vieja casa de fachada de entramado de ladrillo y con soportales de arquería de orden toscano.

          Se unían estos viejos visitantes más aquellos que llegaban a la Plaza del Azoguejo en polvorientas y ruidosas diligencias que comunicaban a la ciudad con sus cabezas de partido y que acudían al mercado semanal que se celebraba todos los jueves desde tiempos de Nuestro Señor el Rey D. Alfonso VI, quien otorgó este privilegio real a la ciudad constituyendo lugar predilecto de mercaderes y viajeros.
Pero aquellos visitantes del otro lado de la sierra tardaron en venir en forma masiva y hubo que esperar hasta bien avanzado el siglo XX que habría de presenciar la más honda evolución de la historia para que ello fuese así.
De aquellos establecimientos hosteleros que se abrieron a lo largo del Acueducto Romano, es este viejo Mesón el único que perdura y que aún continúa día a día ofreciendo sus servicios a sus visitantes.


          A partir de la 2ª Mitad del siglo XX, el Mesón fue incluido en el inventario de monumentos artísticos de la Ciudad Grupo B.C. Decreto 12 de julio de 1941, fue restaurado y ampliado bajo las directrices de las Direcciones Generales de Arquitectura y Bellas Artes, mereciendo especial mención la colección de murales en los que se ofrecen rincones de nuestra capital y provincia junto con sus costumbres y tradiciones, muchas ya desaparecidas.

          Sus libros de Oro constituyen una valiosa colección bibliográfica; con sus firmas, autógrafos y opiniones de sus visitantes; Reyes, Emperadores, miembros de Casas Reales, Jefes de Estado, Políticos, Embajadores, Premios Nóbeles, Escritores, Poetas, Artistas de todas las clases, que honraron con su presencia física y dejaron su recuerdo.
En la Galería de Hombres Ilustres y en pergaminos enmarcados se ofrecen las firmas de estos visitantes ilustres.
Su fama es reconocida internacionalmente y el mayor servicio que la familia Cándido puede hacer es la de conservar este Mesón del Azoguejo como homenaje a sus antecesores y como mejor servicio a la Ciudad de Segovia.


Frank.

Segovia - La Iglesia de San Martín

La Iglesia de San Martín

          La iglesia de San Martín es un templo católico situado dentro de la ciudad de Segovia. Patrimonio de la Humanidad.


          Levantada en el Siglo XII, ya existía en 1117, en el testamento de Domingo Petit aparece como testigo su abad.
Está situada en la actual plaza de Juan Bravo, a mitad de camino entre la catedral de Santa María y el acueducto romano. Se trata de un templo de origen mozárabe con estilo románico. 
El templo difiere en parte del original, ya que algunas partes han sido reconstruidas o eliminadas, como es el caso del absíde central, que fue sustituido. 
Posee tres naves, crucero con cimborrio de ladrillo y cabecera tripartita.
La portada de la fachada occidental es una de las puertas más grandes del románico español. Se trata de una portada de cinco arquivoltas, decoradas con motivos vegetales. Está cobijada por un pórtico, a modo de nártex, cuya abertura es un gran conjunto de arquivoltas soportadas por estatuas humanas que representan personajes del Antuguo Testamento.


Del templo son destacables la torre del campanario, que es de estilo románico-mudéjar, y posee arcos de ladrillo sobre columnas de piedra. También es recalcable su galería porticada, que rodea toda la iglesia menos la cabecera. Este pórtico posee arcos de medio punto que descansan sobre columnas con capiteles románicos.


Frank.



Segovia - Plaza y Monumento a Juan Bravo

Plaza y monumento a Juan Bravo

          Juan Bravo pertenecía a la baja nobleza y nació en Atienza en la provincia de Guadalajara, donde su padre Gonzalo Bravo de Lagunas era alcaide de la fortaleza. Su madre, María de Mendoza, era hija del conde de Monteagudo, por lo que Juan Bravo era primo de María Pacheco, la esposa de Juan de Padilla y miembro de la familia de Mendoza. Era también sobrino, por línea paterna, de don Juan de Ortega Bravo de Lagunas, Obispo de Ciudad Rodrigo, Calahorra y Coria. Tanto este tío Juan de Ortega como su padre Gonzalo procedían de la villa de Berlanga de Duero en (Soria) en cuya colegiata se encuentran enterrados. Mediante su matrimonio en 1504 con Catalina del Río, pasa a formar parte del patriciado urbano de la ciudad de Segovia, a donde se traslada a vivir. Tuvieron una hija, que tomó el nombre de María de Mendoza (en aquella época se podía elegir y mantener el del padre, el de la madre o el de un antepasado de mayor rango).


          Habiendo quedado viudo, en 1510 contrajo segundas nupcias con María Coronel, hija de Abraham Seneor, regidor de Segovia y rico converso. De este segundo matrimonio nacieron dos hijos, Andrea Bravo de Mendoza y Juan Bravo de Mendoza. En octubre de 1519 fue designado regidor y jefe de las milicias de Segovia.
          Al conocerse la concesión del servicio al rey Carlos I en las Cortes de La Coruña y su marcha a Alemania el 29 de Mayo de 1520, dirigió una revuelta contra el procurador en Cortes Rodrigo de Tordesillas, que fue ahorcado. Los sublevados se hicieron con la ciudad y Juan Bravo organiza militarmente la ciudad y dirige las operaciones que impiden la entrada en Segovia de las tropas realistas de Rodrigo Ronquillo, enviadas por el cardenal Adriano de Utrecht, regente del rey. Sin embargo, fuerzas realistas se hicieron fuertes en el Alcázar de Segovia y allí permanecieron hasta el final de la revuelta comunera.


          Bravo se encargó de mantener relaciones con el resto de las ciudades sublevadas y partícipes en la Guerra de las Comunidades y acudió a Tordesillas a parlamentar con la reina Juana para recabar su apoyo (que no consiguió). Conquistó Zaratán y Simancas en 1521, mientras que Juan de Padilla entraba en Torrelobatón el 25 de febrero. A continuación, juntó sus fuerzas con las de la Junta de Comuneros de Valladolid, sin poder evitar la derrota ante las tropas reales en la batalla de Villalar el 23 de abril de 1521. Hecho prisionero, fue decapitado junto a Juan de Padilla y Francisco Maldonado en Villalar el 24 de abril de 1521.
          Cuando su cuerpo fue trasladado a Segovia, las autoridades reales tuvieron dificultad para sofocar un gran tumulto de indignación. Ante el miedo de que los restos se pudieran profanar, se trasladaron al municipio de Muñoveros en (Segovia), de donde era su mujer Catalina del Río.